jueves, 28 de febrero de 2013

Me invade

Me invade el rostro enorme
de la gaviota solitaria,
el despertar sin poner un pie en el suelo
sino en alguna nube malamanzada
que se lanza contra cualquier cabeza

Y sospechar que tuve un cielo despejado
que tuve aire sin cadenas
sin monstruos, ni pájaros negros.

Tuve y ahora tengo sin tener.
A mis hombros se le permitía
volar perfectamente acompañados

El miedo
¿dónde es que duele este miedo
y por qué me habla tan seguido?



lunes, 4 de febrero de 2013

Tiembla

La calle  sufre la condena
de cargarnos en su espalda

uno salta y no se da cuenta
y se alborota  los pies de asfalto,
pero la calle nunca salta 
porque le duele

de vez en cuando se menea,
y nos mece el grito pasajero 

y las aves marías
y las ambulancias ambulantes
cantan

de vez en cuando  la calle se espanta 
el insecto humano de su sangre.

sábado, 2 de febrero de 2013

Primera Muerte

Y morir solo un poco
con  hambre en las vértebras
con todos los caminos enarbolados
hacia vos
y morir bastante
acurrucando una soledad de veinte años
un velo inevitablemente negro
que se postra sobre todo
 y caer despacio en la razón
de estas cuatro paredes
en la celda de una oración sin sustantivo
de una sangre contagiosa derramándose
en el alguna parte
y morir sin remedio alguno 
sin tiempo de pensar en dioses cotidianos
sin piel que palpe una caricia enterrada
un antojo profundísimo de brazos abrazados
morir simplemente muriendo.




viernes, 1 de febrero de 2013

Naufragio

El cielo nocturno inmenso
océano de muslos eléctricos
de miradas ahogadas en tormenta
de nubes naufragando
 filosamente.
¡Bestias!
me traga la noche,
me devora inevitablemente el verso.